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jueves, 24 de julio de 2014

Senderismo en el embalse de Burgomillodo – parte II -.

 
Para la parte I de la ruta que hoy seguimos comentando, puede acudirse a este mismo blog, a la escapada del pasado día 15.
Nos habíamos quedado a la altura del Monasterio de la Hoz. A su patrón bien podría anotársele un postrer milagro, consistente en frenar la cota de la presa del embalse del Burgomillodo ya que, de otro modo, hubiera, sin duda, crecido mucho más, inundando el precipicio calizo cuya proximidad nos transmite inquietud y admiración a partes iguales. La subida del agua le hubiera restado espectacularidad y atractivo. A cambio, almacenamos unos cuantos litros menos…
 
Con el embalse está lleno, el agua llega a los muros de la Hoz (incluso tapa alguno) ya que, al contrario de San Frutos (en alto), se construyó en una repisa en la punta de un fino y vertical espolón rocoso que hoy constituye el meandro más esbelto de los que forman el cañón del Duratón. Los monjes buscarían tranquilidad y recogimiento y a fe que lo consiguieron pues sigue siendo difícil acceder al recinto y las alternativas son casi escalar o utilizar una piragua. En realidad esto no importa excesivamente pues la vista desde el mirador, en el páramo, es absolutamente impresionante, como también desde la orilla opuesta, lo que veremos dentro de unos 16 km. y 4 horas, desde el tramo entre la Nogalera y la Cueva de la Llave o la Cruz del Canto.
 
Seguimos a través del páramo, vadeando barrancas - desde la de la Chorrera la senda transita ya a la sombra del pinar, continuando así hasta el meandro de la Molinilla -, por el borde del cañón y a vista de pájaro sobre el valle y la masa de agua. El cantil continuará, con intermitentes roturas (Molinilla, Charco Redondo, río San Juan, Valdemuelas…), al menos hasta Sepúlveda: un cañón casi continuo de no menos de 30 km. ¡la leche!.
No vamos a llegar tan lejos y nuestro objetivo es el Puente de Villaseca, el más cercano paso a la ribera opuesta y hacia allá nos dirigimos buscando el mejor camino tras la revuelta de la Molinilla, alejándonos un tanto del río (la orilla empieza a resultar demasiado intrincada y salvaje), trazando por el pinar directamente hacia los Pradillos.
 
En las cercanías del puente vegetación y cortados impiden el acceso directo y hemos de remontar un trecho del río San Juan, que desemboca en las inmediaciones, hasta encontrar un paso adecuado (piedras). Unos 500 m. de carretera nos dejan en el área recreativa del puente de Villaseca; sombra,  cervecita y buen bocata nos ayudarán a encarar la otra mitad de la ruta.
Desde el puente de Villaseca la senda va junto al río hasta la Molinilla; tramo precioso e interesantísimo: a izquierdas el río, cristalino, rápido, truchero, ¿nutrias?, la vegetación de ribera, árboles como velas y enorme altura para superar el cantil y alcanzar la luz por encima de él; cuevas de los Siete Altares, del Cura, del Santero…. El paso de los barrancos –más abundantes en esta ribera - fácil, al atravesarlos en su punto más bajo, en su desembocadura en el Duratón, lo que no sucederá cuando volvamos al páramo.
 
Al páramo remontamos tras la Molinilla, a lo menos transitado de la ruta. Hasta llegar a San Frutos es más salvaje, más árida y, por tanto, más dura; la senda es menos evidente, perdiéndose a veces…, un continuo baja – sube en los barrancos (sin nombre). Y, sin embargo es un tramo casi mágico: a unos pasos sigue el espectáculo del Duratón, el vértigo de los paredones, invisible el próximo (marea acercarse), a la vista el opuesto sobre el que pasamos hace no tanto con similar sensación, rapaces, carroñeros y otra multitud de aves al lado, bajo y sobre nosotros, en el aire las esencias del tomillo, espliego, sardinilla, el bálsamo del pinar, las carrascas y las estepas… y ¡ni un alma en todo el rato!.
 
Fotos y más fotos nos entretienen y alargan la marcha…, desaparecieron las nubes y hace calor…; de repente nuevamente la Hoz. ¡Impresionante!, una vez más (disculpas). Más fotos…. Nos sentamos un rato… Nos vamos hacia San Frutos. Recorremos la zona, más fotos…
Descendemos al agua nuevamente; senda de 2.5 km. ¡única! hasta la subida del Barranco, última dificultad de la jornada (100 y 700 m. de ascenso). Dos kilómetros más nos bajan al pie de presa, al coche y a una buena jarra de cerveza, completando los 29.5 totales. ¡Nos la hemos ganado!.
 
Fraccionar la ruta (perfectamente viable) es la única forma de saborear de verdad el paseo, vistas, paisaje, San Frutos, la Hoz, cuevas, aves… Y atención a restricciones del Parque sobre época de nidada, cría: no entrar a ciertas zonas y transitar lejos de los cortados; incluso solicitar permiso (Casa del Parque, 921540588).
¿Quieres venir y disfrutarlo?.
En Kinedomus Bienestar, tenemos a tu disposición toda la información y ayuda para preparar tu jornada.
¡Feliz escapada!
 

martes, 15 de julio de 2014

Senderismo en el embalse de Burgomillodo – parte I -.

 
En una Escapada anterior comentábamos una ruta de senderismo en el embalse de las Vencías. Fue un paseo que nos encantó en todos los sentidos, tanto por la tarde que salió, con una la luz muy especial, como por el entorno, el propio embalse, etc.. Ver 10-06-2014. Le pusimos dificultad media, más que nada por la distancia (15 km), siendo fáciles el resto de aspectos, como desnivel, calidad de la senda, etc.

Hoy queremos traer aquí una ruta semejante y, a la vez, diferente; semejante por el motivo principal: “envolver” otro embalse (del Burgomillodo) en modo senderismo; semejante por la zona - mismo río y a solo 5 km. –, terreno calizo, abundancia de cortados y colonias de avifauna rupícola, bosque mediterráneo Pino resinero, enebro, sabina, carrasca, etc. Semejante en parte, también, porque acoge edificios religiosos de que más adelante ampliaremos datos.

Diferencia: especialmente la dificultad del Burgomillodo - muy difícil (1) -, tanto por la distancia (casi 30 km. y unas 8 hh total, 5 caminando), como por los numerosos y abruptos barrancos que hay que sortear. “Sendear” integralmente el perímetro del embalse del Burgomillodo constituye una ruta deportiva exclusiva para personas con buen nivel de práctica y estado físico, como de seguimiento, localización (y / o recuperación) del camino (sendero), ya que, en general, no hay señalización y el camino no siempre es evidente; especialmente entre La Molinilla y San Frutos, el sector menos transitado.

Apuntar que hay que contar con atenerse a las restricciones del Parque en torno a épocas de nidada y cría de aves, cuyo buen proceso exige no pasar por algunas zonas (hay señalización) y transitar lejos de los cantiles, incluso solicitar permiso (fax a la Casa del Parque, 921540588).

Hemos decidido hacer la ruta en sentido de las agujas del reloj e iniciamos la caminata en el pié de presa, por el camino de la mina de caolín, una cuesta que, de aperitivo y para calentar (desnivel de 100 m. para 1.4 km.), no está nada mal. Pasando de algún camino que surge a cota inferior, una vez ascendemos al páramo, empezamos a variar hacia la izquierda, en dirección al embalse, ya que tenemos interés en ver San Frutos desde todo el arco de los aproximadamente 300 grados que permiten los tres meandros consecutivos aquí existentes. Es una pena pero entre el madrugón y que la mañana está algo nublada, no hay luz para fotos; no nos sentamos a esperar y lo dejamos para más adelante. Las fotos de San Frutos quedan para cuando pasemos por allí, ahora en frente, cercano el final de la ruta y jornada. Además, no importa; estamos ya disfrutando a tope de la marcha y del espectáculo.

Y es que el espectáculo del agua 80 metros perfectamente verticales más bajo, es impresionante, como lo es el enebral de ejemplares saludables y, aquí, de excepcional regular tamaño y un verde magnífico, por entre los que caminamos. Antes, mientras subes la última suave loma, la mirada a ras de suelo, de no saberlo previamente resulta imposible imaginar que la llanura sufra semejante tajo, con repentina, brutal y absoluta verticalidad. Al otro lado del agua igual corte y, sobre él, encaramado y aferrado al filo del meandro opuesto, la ermita de San Frutos, separada de la meseta gracias a “la Cuchillada”, antaño defensa y hoy puente. Existe desde el XII y sus piedras, cementerios, etc., guardan y testimonian una larga historia.

El precipicio aquí, en ambas orillas, es continuo y se ajusta, bordea y contiene perfectamente la verde, azul y trasparente mancha de agua. El perfil del cantil oeste se rompe desde la presa en, tan solo, un par de hondos barrancos; únicamente el llamado del Portillo de Sebúlcor – una rampa de arena que termina en una calita - permite bajar hasta el agua.

Ya hay suficiente luz para fotografiar y la cámara quiere guardar cada rincón, cada ángulo, cada pared, cada planta, pájaro, nube… Llegamos al meandro y balcón del monasterio de la Hoz (ruinas) que se nos antoja como tal vez lo más espectacular del parque, expresión que difícilmente podremos evitar repetir varias veces en esta ruta; no por ello pierde sentido.

Para no cansar, lo dejamos aquí. La semana que viene, el resto.
 
Desde Kinedomus Bienestar es muy fácil hacer un paréntesis y escapar a Burgomillodo. Según el tiempo (1) de que se disponga, la ruta se puede fraccionar sin, por ello, desmerecer.

¿Quieres venir y disfrutarlo?.

En Kinedomus Bienestar  tenemos a tu disposición toda la información y ayuda para preparar tu jornada.

¡Feliz escapada!

(1)       En realidad nosotros aconsejamos hacerla fácil fraccionándola, lo que es perfectamente viable y, en realidad, única forma de saborear, el paseo, vistas, paisaje, etc., la ermita de San Frutos y anexos, las ruinas del monasterio de la Hoz, la cueva de los 7 Altares y otras, etc.
 

martes, 8 de abril de 2014

Un paseo por Sotillo de la Ribera

La tarde aparece nublada, como de tormenta, lo que quiere decir que tendremos una magnífica luz para fotografiar. Además, calculamos que, seguro, no nos mojaremos, que si llueve algo, será por otra zona. Así que no nos lo podemos perder.

Finalmente acertamos en la previsión. ¡Lo que hace conocer el terreno y la meteo!.

Así que hemos recorrido los 13.5 km. aproximados de la ruta prevista en unas 3 hh, dándonos una auténtica disfrutada con el paisaje, que estaba magnífico, y sacando unas cuantas bonitas fotos, muestra de las cuales acompañará al texto en el blog de Kinedomus Bienestar.

Todavía – hoy terminamos – seguimos por el río Gromejón, pues Sotillo de la Ribera queda muy a mano de las rutas de días anteriores (Gumiel, La Aguilera, Quintana y el otro Gumiel). Tan solo nos alejamos de Kinedomus Bienestar,  tres kilómetros más, sin pasar de 20 y otros tantos minutos de coche.

A nosotros nos ha vuelto a parecer magnífica esta zona y aconsejamos vívamente visitarla. Vega, viñedos, frutales, monte, páramo cerealista…, paisaje castellano y ribereño en todo su esplendor primaveral.

La ruta de hoy es una circular bonita e interesante, con diversas alternativas para acortarla o enlazar (BTT) con anteriores o con la de Las Ermitas, que también parte de Sotillo, para un kilometraje adecuado a objetivos más deportivos.

Dejamos el coche junto a la iglesia o cercanías y cruzamos el arroyo junto a la monumental fuente de sotillo,  tomando el camino que va paralelo al agua, para hacer el camino de ida por el fondo del valle y lo seguimos durante unos 5 km., hasta las cercanías del Picotillo (945 m de altitud, ascenso opcional, otros 3 km., +-), dirección este, desde donde hay una magnífica vista del valle del arroyo de Sotillo. Seguimos camino tomando por parte alta norte del valle, en dirección oeste, hacia el Monjón de Sotillo, luego, por la Cruz de Zamora, hacia el término del Pajarillo para descender a la Virgen del Prado, ya, nuevamente, en el fondo del valle, desde donde cruzamos la carretera de Cabañes, para hacer el último tramo de la ruta por el camino que ya utilizamos al salir de Sotillo.

En la ruta te aconsejamos incluir visitar Sotillo de la Ribera, un pueblo de los que merecen la pena en la Ribera del Duero, con un histórico callejero, varias casonas, escudos, monumental conjunto de arco, fuente y abrevadero y su también monumental iglesia parroquial de Santa Águeda, de muy interesante interior. Mas detalles en: http://www.sotillodelaribera.com/es.html. Tampoco hay que olvidar la zona de bodegas históricas, lagares, etc.

¿Quieres venir y disfrutarlo?.

En Kinedomus Bienestar, tenemos a tu disposición toda la información y ayuda para preparar tu jornada.

¡Feliz escapada!
 

martes, 18 de marzo de 2014

Un paseo por Quintana del Pidio

Habiendo pasado en las últimas semanas por Gumiel de Izan y por la Aguilera, nos parece interesante seguir la ribera del Gromejón. Vamos, pues, cerca de nuestra ruta del pasado día 4 (Cuesta del Águila, en la Aguilera), a unos 15 km. y a unos 15 minutos de Kinedomus Bienestar.
Quintana no tiene PPRR marcados, pero sí un atractivo entorno senderista, BTT, cros, etc. Ej.: recorrido circular de 13 km - 3 h de camino -, fácil, buena parte entre monte y sobre el valle del Gromejón, hacia el que desciende para retornar, nos acerca en su km. 3 a la moderna balsa de riego, en el 5 a las únicas viñas en bancal de la Ribera del Duero y en el km. 9 a Gumiel del Mercado, punto más alejado. Tiene varias alternativas para, en su caso, recortar km y tiempo, regresando a Quintana. También para aumentar (ej. BTT).

Durante la ruta podremos apreciar los centenarios viñedos quintanos, de tortuosas cepas semejantes a monstruosas garras u oscuras llamaradas, cuyos espectaculares troncos con diámetro de árbol, comenzarán en breve a transmitir las profundas esencias de la tierra gromejona. El verde y solar laboratorio naciente hará el resto para repetir el milagro de conseguir el 90 sobre 100 de la escala Parker, el gurú yanqui del vino, algo posible solo para caldos - terrenos - elegidos.

El nuevo ciclo está ya lanzado. Las plantas tan solo esperan a que el no duro pero sí largo y lluvioso invierno se diluya en anticiclones, en días de sol, como los que ahora disfrutamos, que ya han empezado a disolver la nieve de las montañas, abierto yemas y floreado almendros, verdeado las parcelas de cereal y monte…, caldeado solares y cuerpos. Solo hay que ver cómo está todo de animado, plazas, calles, caminos, el aire…

En anterior escapada ya avanzamos datos sobre Quintana, donde estuvimos el 08 07 2013, como parte de la “Escapada por los pueblos entorno de Aranda, II”, accesible en:


http://escapadasparatodoscercademadrid.blogspot.com.es/2013/07/escapada-por-los-
pueblos-entorno-aranda.html


Imprescindible, callejear por Quintana del Pidido, pueblo vinícola por excelencia, tanto antigua como modernamente, con unos cuantos edificios y rincones singulares, lagares y bodegas tradicionales y modernas (al menos 7, pese a ser una pequeña localidad). Interesante, el campo de zarceras en la parte más alta del pueblo… lo sentimos, no acabamos de ponernos de acuerdo en si está más blanco el almendro o el palomar….

Sobre Gumiel del Mercado, lugar también interesante, hablaremos otro día.

¿Quieres venir y disfrutarlo?.
 

En Kinedomus Bienestar, tenemos a tu disposición toda la información y ayuda para preparar tu jornada.

¡Feliz escapada!


 

martes, 4 de marzo de 2014

Sendero de la Cuesta del Águila – La Aguilera, Aranda -

 
La localidad de La Aguilera – hoy barrio de Aranda de Duero –, es lugar de interés que bien merece nuevo espacio en este blog. Hoy, para hablar de una bonita y fácil ruta de senderismo: 8 km. y escaso desnivel (140 m. total) y pendiente. En un instante os contamos.
Ya en otra escapada (23 07 2013, como parte de la “Escapada por los pueblos entorno de Aranda II”), estuvimos en La Aguilera y dimos unas pinceladas de sus atractivos urbano-arquitectónico-tradicional-religiosos, entre los que sobresalía en monasterio de San Pedro Regalado, hoy sede de “Iesu Comunio”. Remitimos a los interesados a aquella escapada.
A 15 minutos en coche desde Kinedomus Bienestar, pasando por Aranda de Duero y saliendo por la C – 619 (dirección Palencia), junto a la planta de Leche Pascual tomamos la BU-P-1102, dirección a la Aguilera. En total unos 12 km.

En esta escapada recorreremos parte del entorno de la Aguilera, siguiendo el PRC – BU 26, “Sendero de la Cuesta del Águila”, del que hemos redisfrutado a tope esta mañana ventosa a rachas y magnífica, en la que hasta buitres y águilas, surcaban dubitativamente el aire. Los alcotanes, siempre inquietos, también se atrevían, pero las cigüeñas, miedosas ellas, habían decidido quedarse al resguardo de los nidos, a la espera de que amainara.

El sendero, circular, bien señalizado, puede llevarse unas dos horas. Aparte el tiempo de fotos, observar fauna (… águila, buitre, alcotán y otros pájaros; en el húmedo suelo, huellas de corzo, jabalí, tejón, zorro, lobo y otras…), visita al monasterio de San Pedro Regalado, compra de pastas a las monjas de "Iesu Comunio", etc. Una variante con 1.8 km. más, señalizada, se adentra en la finca de La Ventosilla.

El sendero, además de fácil, está muy protegido de las inclemencias del tiempo por transitar bastante por zona arbolada. En su primer sector- Cuesta del Águila -, aparte la vista sobre pueblo, monasterio y vega del Gromejón, cuenta con varios pinos centenarios de gran porte y copa. Es también punto culminante del viacrucis y en su ladera está la “Fuente del Santo” de la que, según la tradición, antes del Santo, ya bebieron los romanos.

Tras el Alto del Horcajo el sendero desciende hacia los pagos de la finca de la Ventosilla (como hemos comentado se trata de una opción) y marcha junto a viñas de Prado Rey. Al otro lado del camino bosque mixto de encina, pino, sabina, etc. Retorna hacia S. Pedro Regalado y la Aguilera siguiendo la linea del Gromejón.

En la Aguilera varias bodegas ofrecen visita y sus magníficos vinos Ribera del Duero.

¿Quieres venir y disfrutarlo?.

En Kinedomus Bienestar, tenemos a tu disposición toda la información y ayuda para preparar tu jornada.

¡Feliz escapada!
 
 
 

lunes, 18 de noviembre de 2013

De marcha por la confluencia de las provincias de Burgos, Segovia y Soria.


Aunque ya hemos pasado en alguna ocasión anterior por esta zona, merece volver a este blog, por la cantidad de posibilidades y alternativas que tiene, tanto estéticas, como deportivas, patrimoniales, gastronómicas, vinícolas, etc. De hecho se nos quedarán cosas en el tintero y tendremos que retornar. Hoy, como excusa, una bonita ruta para BTT: 2,5 h., unos 38 km y 300 m. de ascenso acumulado, todo por buenos caminos, salvo senda en los 4 kms. que tiene la meseta Muela - Cuerno Blanco, sector todo él por encima de los 1.000 m. de altitud y con unas vistas impresionantes en todo su contorno, sobre el valle y Ribera delDuero, al norte, y el de la Nava, al sur, especialmente desde el Cuerno.

Si lo que se quiere es caminar, se puede dejar el coche en las Viñas de Castillejo, cerca de la Virgen del Monte, visitar la ermita rupestre y, luego, a través del camino de las Viñas, ascender a la meseta y avanzar hasta el Cuerno (ida y vuelta, 12 km, 3 h.) o, llegando en coche hasta las Viejas, al pié este de la meseta, ascender y caminar hasta Cuerno Blanco (ida y vuelta, 7 km., 2 h). El horario, calculado con tiempo para fotos, incluido.

Con la bici, desde Kinedomus Bienestar, habremos pasado por Vadocondes, donde tomamos el RG 14 (Senda del Duero, gran parte de ella junto al río; espectacular) hasta el Monasterio de los RR.PP. Agustinos de La Vid, para, por Valcastro dejar el Duero y subir (por el monte arbolado de la Vid) a las Viñas de Castillejo. Tras recorrer la meseta y bajar Cuerno Blanco (bajada técnica), nuevamente buenos caminos nos acercan al monte y pueblo de Fresnillo y a Kinedomus Bienestar. Todo este trayecto configura un variado paisaje y una ruta y jornada notables.

Lugares que recomendamos son los pueblos de Fresnillo, Vadocondes (puentes del ferrocarril y medievales sobre el Duero y el llamado Seco), el Monasterio de la Vid, el valle de Valcastro, La Virgen del Monte, las Viñas y pueblo de Castillejo de Robledo, el sector Muela – Cuerno Blanco, el monte de Fresnillo…, todo ello en medio de un otoño, un noviembre, unas temperaturas, unos colores, un ambiente setero… ¡si tienes tiempo, visítanos y no te lo pierdas!.

Recomendables en lo gastronómico Fresnillo (La Casa del Cura y Río Duero), la Vid (RRPP Agustinos y el Lagar de Isilla) y Castillejo de Robledo (Venta de Corpes, con su cocido de puchero). Respecto al vino: Vadocondes (Cachopa), La Vid (el Lagar de Isilla) y Castillejo de Robledo (varias bodegas)

¿Quieres venir y disfrutarlo?.

En Kinedomus Bienestar, tenemos a tu disposición toda la información y ayuda para preparar la ruta.

¡Feliz jornada!

Referencias: 
-  Vadocondes
-  La Vid
-  Castillejo de Robledo
-  Blog, fechas 01, 07 y 23 de julio 2013


martes, 24 de septiembre de 2013

Paseos urbanos y semi-urbanos de Aranda de Duero, capital de la Ribera del Duero.

 
 Con la proximidad del otoño, la climatología comienza a ser menos estable y puede venir bien tener preparada alguna ruta menos “campestre” que las habituales de este blog para, caso de lluvia, estar cerca de un café calentito. Por ello hoy hablaremos de caminos dentro de la población de Aranda de Duero y muy cercanos al casco urbano.

En Aranda de Duero tenemos la suerte de contar con varias rutas peatonales bien marcadas, de buen firme y fáciles, buena parte dotadas de alumbrado público permitiendo caminatas nocturnas. Suman hasta 25 km., lo que da para caminatas de entre 10 minutos y 6 horas, pudiendo hacerse independientemente o enlazarlas seguidas, prácticamente, sin repetir tramos.

Las rutas:

-           Ya hemos hablado en este blog (05 09 2013) de que a cinco minutos de coche desde Kinedomus Bienestar tenemos el parque de la Virgen de las Viñas. Tiene 4 km., ida y vuelta, desde el centro de Aranda.

-           GR 14: parte final de la 9ª etapa (San Esteban de Gormaz a Aranda de Duero, de 31 km.), siempre cercano al río, muy bien señalizado. Se accede a él en cualquier punto de la población al paso del Duero. Entra en Aranda por la ribera norte, junto al Puente Conchuela. Sale del casco urbano por la pasarela roja, en el Parque del Barriles, por la ribera sur, tras recorrer 1 km. por la zona más urbana y animada; se prolonga luego otros 4 km. hasta el límite del polígono industrial Allendeduero. Más allá continua la 10ª etapa, hacia SanMartín de Rubiales.

- Parque General Gutiérrez, al suroeste de la población, cuenta con  recorrido perimetral interior y exterior (1,5 km.) y una red de caminos siempre arbolados que lo cruzan. El parque se sitúa entre los polígonos residencial e industrial de Allendeduero.

- Parque Burgo de Osma, entre el Puente Mayor y La Amable, en el margen sur del río Duero, circuito de 4 km.

- Parque de la Huerta, entre el deportivo Príncipe de Asturias y el Puente Conchuela, donde enlaza con el GR 14. Son 2 km. ida y vuelta.

- Carril bici / peatonal a Sinovas, asfaltado con 7,5 km., ida y vuelta.

- Carril Bici / peatonal urbano, de la antigua carretera de Valladolid que, desde el puente Mayor, en 2 km. conecta con el Recinto Ferial y con el Parque General Gutiérrez.

- Camino peatonal del río Bañuelos, desde el Parque del Barriles (conexión con el GR 14), hasta el Parque del Bañuelos, de 1,5 km., (conexión con el carril bici – peatonal de Sinovas).

- Y por supuesto la Riberadel Duero,

¡Feliz jornada!.

En Kinedomus Bienestar, os ofrecemos toda la información que necesitéis para la preparación de vuestra ruta no dudéis en contactar con nosotros si deseáis más información.
 

sábado, 14 de septiembre de 2013

Ruta por Fresnillo de las Dueñas: Senderismo, Monte y Bodega Histórica

Acabamos de recorrer la ruta que queríamos sacar en el blog y, directamente, sin esperar a nada más, llegamos a casa y ya  le damos al teclado para contarlo. Y es que la sensación que nos ha dejado el paseo ha sido impresionante. Sufran  condenación eterna lenguaje y nuestra mala cabeza, si no nos ayudan a transmitir lo que en este momento sentimos:

La tarde ha estado varias horas bajo la amenaza de tormenta, pero finalmente, todo ha quedado en nada; la tormenta se ha diluido, como viene ocurriendo durante gran parte de este tardío pero largo verano del 2013. La tarde ha quedado llena de esa típica luz ocre, rayos de sol filtrados por girones de nube, e inundada del rojo-amarillo crepuscular; los suaves vallejos y laderas se expandían, alargaban su sombra las cepas, los matorrales, los regueros, el arbolado, contra lo que rompía la rastrojera.

El espectáculo de color, no obstante, hay que buscarle en los puntos, preferiblemente altos, y perspectiva adecuados. No basta mirar; hay que ir.

El recorrido lo habíamos ya hecho en muchas ocasiones, pero no con coincidencia de hora y puntos de observación y ha resultado que la sorpresa nos aguardaba en los recodos, a la entrada y salida del monte, a medio camino, al transponer un grupo de encinas, de sabinas o de pinos…, continuamente. Ha sido impresionante.

La ruta: sobre las 6 de la tarde, hora ya poco calurosa, hemos partido a pié de Kinedomus Bienestar y atravesado la vega en dirección al monte del cercano pueblo de Fresnillo de las Dueñas; siguiendo el camino más directo y, por cerca del depósito de agua del pueblo, abandonamos el llano y pasamos el canal buscando el monte, en el que entramos después de un par de km. aproximadamente. Cabría hacer esta aproximación en coche, ahorrando el tiempo y la monotonía de la vega que, en todo caso, contemplaremos más a gusto, luego, desde lo alto.

Ya en el monte hemos ido eligiendo sendas casi al azar, buscando las más sinuosas, las más escondidas, las más frondosas, las más bonitas (o, al menos, las que más nos gustan); teniendo en cuenta solo la dirección de vuelta a la vega, por si teníamos la mala (o buena) idea de caminar hasta anochecer… En las lomas, en los caminos, en las laderas, nos hemos empezado a topar con el paisaje y la luz que antes contábamos…

No esperamos a la noche (no es luna llena) y a eso de las 8 y media estábamos en el barrio de las bodegas de Fresnillo, tomándonos un descanso, un tomate con sal recién cogido de la huerta y un trago de vino casero, mientras charlábamos con un grupo de amigos sentados al fresco del atardecer a la puerta de la bodega. ¿Qué más se puede pedir?.

La ruta, por supuesto, como siempre decimos, se puede hacer con cuantas variantes se quiera, en función de la forma física, de las ganas, del tiempo, del estado de la atmósfera; se puede hacer en sentido contrario, más larga o corta, por la mañana...; por supuesto, también  en bici, a caballo…, incluyendo el vino, el tomate, etc.

¿Os apetece repetir la experiencia?. En Kinedomus Bienestar, os ofrecemos toda la información que necesitéis para la preparación de vuestra ruta.

¡Feliz jornada!.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Senderismo alrededor de Aranda de Duero: Monte Costaján, Parque de la Virgen de las Viñas y Bodega Histórica de la Ribera del Duero

¿Qué tal, hoy, un paseo conjuntando el entorno rural de Aranda de Duero, - Monte de Costaján -, con dos de sus elementos más singulares, tradicionales y atractivos, su patrona la Virgen de las Viñas y las antiquísimas bodegas históricas?.


Unos minutos de coche desde Kinedomus Bienestar, para acercarnos el santuario de la Virgen de las Viñas, patrona de Aranda de Duero, al norte de la población, desde donde iniciamos el recorrido a pié que proponemos a continuación.
 
Con el coche a la sombra, partimos hacia el norte, travesamos el pinarcillo de la Virgen, la circunvalación y tomamos dirección al monte de Costaján, a la sombra de cuyas encinas, pinos, robles, etc., caminaremos siguiendo las sombreadas, sinuosas y entretenidas sendas que lo entrecruzan. Terminado el recorrido por el monte, otro camino, entre cultivo de cereal y viñas, nos devuelve hacia la ermita de la Virgen de las Viñas, al parque y paseo del mismo nombre y, por Fuente Minaya, entramos en Aranda y nos acercamos al centro histórico para visitar una bodega histórica subterránea.
En el monte el aroma a jara, a pino, a bálsamo, el colorido vuelo de mariposas, libélulas…, casi a ras del verdor o del suelo, las pequeñas aves, en lo alto las grandes; los múltiples verdes (jaras, jóvenes y viejos pinos resineros y piñoneros, enebros, sabinas, robles, encinas…), las cerradas laderas y barrancos, las tortuosas sendas, delicia de los ciclistas de montaña, la luz filtrada por las hojas y el leve aplauso de unas contra otras con que celebran nuestro paso, impulsadas por la casi constante brisa o, con más entusiasmo, si por el recio viento del oeste. Nos gusta…, más, nos apasiona el monte. Por eso hablamos tanto del monte.

 
El pinarcillo de la Virgen, también merece un comentario: es lugar de perenne sombra y descanso, de juegos de cartas, conversación, almuerzos y meriendas. En él jubilados y ardillas compiten por el deseado y sabroso piñón. ¡Y son, sólo, “cuatro” árboles…!.

Arandade Duero, capital de la Ribera del Duero, suficientemente documentada y ya dotada de otros servicios de guías y demás, no es objetivo de este blog, más interesado en la actividad deportiva en  la naturaleza, así que no vamos, aquí, a entreteneros con relatos sobre su historia, riqueza monumental o museística, etc. Haremos, sí, una breve reseña sobre la ermita de la Virgen de las Viñas por ser el punto de inicio del paseo y sobre las bodegas, porque aprovecharemos la visita a una para refrescarnos exteriormente del calor del paseo, e interiormente con el rico vino clarete, tomado del jarro o del porrón:

La imagen de la Virgen de las Viñas, según la tradición llevada de las tierras de Lara a las del Duero y ocultada para protegerla de los moros, se habría aparecido al pastor que encontró su imagen, indicándole el lugar en que se debía construir su ermita. El pastor como prueba del portento, presentó en Aranda un racimo de uvas maduras y llenas, pese a estar por completo fuera de temporada. Juan I de Castilla (1358-90), habría hecho ampliar, mejorar y/o construir una de las primeras ermitas. Con anterioridad Aranda y la Ribera, habrían comenzado a plantar los campos con vides y horadado el subsuelo con túneles para la elaboración y conservación del vino. Diversos reyes, según era tradición, visitaron en el pasado a nuestra Patrona (recordemos sus visitas a San PedroRegalado, en la Aguilera, del que Isabel I, tras la toma de Granada, se llevó una mano - ruta de 08 07 -), uno de cuyos vestidos pudo pertenecer a la reina Margarita de Austria (1480-1530), esposa de Felipe III, que lo habría donado en 1605, dando gracias por la curación del futuro Felipe IV, a la sazón en Aranda y enfermo. El actual edificio data del XVII y la fiesta mayor es cada domingo siguiente al 8 de septiembre, día de la Virgencilla. Las fiestas de Aranda continúan durante la semana. Frente al santuario, a cuyos pies está Aranda, hay un magnífico parque y paseo que une a población y Patrona.

 
Del parque de la Virgen de las Viñas, la anécdota de que, habiendo sido hasta los años 80 magnífica olmeda, refugio de enamorados a la vez que campo de aventura para los chicos, la grafiosis terminó con los olmos, a la vez que con todos los de España. Perdimos, evidentemente, pero – consolémonos, puesto que la cosa no parece tener remedio -, de seguir los olmos, seguramente no se hubieran plantado los ciruelos japoneses que, hoy, ocupan la parte central de parque, ciruelos magníficos todo el año, pero especiales en época de floración, en que sus enormes copas, asombrosamente blancas, proporcionan un bellísimo e impresionante espectáculo; salvando todas las distancias, nos trae a la memoria los almendros de Medina Azahara. Esta es la parte positiva.

Las bodegas históricas: La bodega más antigua de que parece haber noticia, puede estar en Caleruega, a unos 20 km. al este de Aranda, la llamada Cava de Alfonso VIII y sería de 1.170. Sin datación gráfica de las bodegas de Aranda, siendo la población más importante de la zona una vez consolidada la frontera sur del Duero, sería también de las primeras poblaciones en cultivar, elaborar, conservar y sacar al mercado el muy a preciado vino de la Ribera, constituyendo las bodegas un elemento imprescindible en ese proceso. Actualmente se contabilizarían hasta 7 km. de túneles horadados bajo las casas del casco antiguo, muy buena parte de ellos bien cuidados y / o recuperados, cuando un número indefinido, pero seguro que no pequeño de bodegas o naves se ha hundido, acenagado, tapiado, etc. en siglos de uso, intercambio, etc. y, contemporáneamente, en décadas de nuevas construcciones, abandono y olvido; su construcción, adivinamos, fue una labor ingente en recursos, tiempo y esfuerzo, considerada la profundidad (entre 9 y 11 m.), dimensiones (unos 3 x 5 m.), arquerías de sillar, mamposterías... De 1.503, un singular pleito y expediente (archivo de Simancas) demuéstrala  un desarrollo ya pleno del negocio vinícola y del trazado subterráneo Arandino. No atrevemos a asegurar que la tarea necesitó el trabajo de varios de los siglos precedentes.

¡Feliz jornada!.

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